Libro de la semana.
Breakfast of Champions. La difícil capacidad de aguantar(sin volarnos la cabeza en el intento)

¿PARA QUÉ ESTAMOS EN ESTE MUNDO?
Kilgore Trout respondió:
“Para ser
los ojos,
los oídos
y la conciencia
del creador del universo
¡pedazo de idiota!”
Cuando estaba cambiando de ideales, tanto políticos como ideológicos, esto fue llevado de la mano por mi entrada a la Facultad de Ciencias Políticas, llego a mis manos lo que aún en día sigue siendo mi novela favorita: Desayuno de Campeones, del escritor norte americano Kurt Vonnegut.
Kurt Vonnegut tiene un modo particular de escribir, divertido y satírico y en éste libro lo explotó al máximo. A base de una prosa perfecta y además de dibujitos (propios del autor), nos explica de que trata su libro.
En un futuro no muy lejano dos hombres completamente distintos, están destinados a encontrarse con un tercero. El primero, Kilgore Trout, es un escritor fracasado de historias de Ciencia Ficción, el cual en un futuro aún lejano será considerado el sabio más importante sobre la faz de la tierra. El segundo, Dwayne Hoover, es un millonario vendedor de autos casi o completamente deschavetado. Y finalmente el tercero, Philboyd Studge, que es el escritor que les da vida a ellos.
Ellos se reúnen en un país retrogrado y sin sentido de ciencia ficción llamado Estados Unidos de Norte América, donde se burlan de todo lo que pasa alrededor, blancos, negros, hombres y mujeres y gays, artistas y pseudo artistas, ricos y pobres, conviviendo en esa realidad tan bizarra y autentica llamada mundo.
Esto es aparentemente el pretexto para iniciar el argumento, sin embargo la historia sólo nos sirve de guía para entender lo que pasa por la cabeza del escritor, y ante ésta realidad, reír es una necesidad para no volvernos locos al unísono de Dwayne.
Detente a pensar, que pasaría si un día llegas a tu casa y encuentras a tu madre muerta. Haz de cuenta que se suicido con veneno para ratas, terrible ¿no?, ahora un mes después tu hermana también se suicida, aún peor. ¿Cuál sería el siguiente paso de ésta ecuación? Claro te suicidarías. O en su mejor caso en tú cumpleaños número 50 escribirías una novela, donde relatarías una serie de pasos para evitar el suicidio. Reírte para aguantar, es la mejor solución.
Esto es Desayuno de Campeones para mí, una novela en donde conocerás a un ser humano que pide a gritos ser escuchado, que sabe de antemano que vivir, antes que cualquier cosa, es una dificultad, y llorar es otra forma de sustentar lo absurdo de tu vida.
Piensa en el mejor libro que hayas leído en tu mendiga vida, multiplicalo por mil y aun así estará lejos de éste genial ejemplar de la literatura contemporánea, no apto para corazones sensibles o lectores de Corin Tellado.
Kilgore Trout respondió:
“Para ser
los ojos,
los oídos
y la conciencia
del creador del universo
¡pedazo de idiota!”
Cuando estaba cambiando de ideales, tanto políticos como ideológicos, esto fue llevado de la mano por mi entrada a la Facultad de Ciencias Políticas, llego a mis manos lo que aún en día sigue siendo mi novela favorita: Desayuno de Campeones, del escritor norte americano Kurt Vonnegut.
Kurt Vonnegut tiene un modo particular de escribir, divertido y satírico y en éste libro lo explotó al máximo. A base de una prosa perfecta y además de dibujitos (propios del autor), nos explica de que trata su libro.
En un futuro no muy lejano dos hombres completamente distintos, están destinados a encontrarse con un tercero. El primero, Kilgore Trout, es un escritor fracasado de historias de Ciencia Ficción, el cual en un futuro aún lejano será considerado el sabio más importante sobre la faz de la tierra. El segundo, Dwayne Hoover, es un millonario vendedor de autos casi o completamente deschavetado. Y finalmente el tercero, Philboyd Studge, que es el escritor que les da vida a ellos.
Ellos se reúnen en un país retrogrado y sin sentido de ciencia ficción llamado Estados Unidos de Norte América, donde se burlan de todo lo que pasa alrededor, blancos, negros, hombres y mujeres y gays, artistas y pseudo artistas, ricos y pobres, conviviendo en esa realidad tan bizarra y autentica llamada mundo.
Esto es aparentemente el pretexto para iniciar el argumento, sin embargo la historia sólo nos sirve de guía para entender lo que pasa por la cabeza del escritor, y ante ésta realidad, reír es una necesidad para no volvernos locos al unísono de Dwayne.
Detente a pensar, que pasaría si un día llegas a tu casa y encuentras a tu madre muerta. Haz de cuenta que se suicido con veneno para ratas, terrible ¿no?, ahora un mes después tu hermana también se suicida, aún peor. ¿Cuál sería el siguiente paso de ésta ecuación? Claro te suicidarías. O en su mejor caso en tú cumpleaños número 50 escribirías una novela, donde relatarías una serie de pasos para evitar el suicidio. Reírte para aguantar, es la mejor solución.
Esto es Desayuno de Campeones para mí, una novela en donde conocerás a un ser humano que pide a gritos ser escuchado, que sabe de antemano que vivir, antes que cualquier cosa, es una dificultad, y llorar es otra forma de sustentar lo absurdo de tu vida.
Piensa en el mejor libro que hayas leído en tu mendiga vida, multiplicalo por mil y aun así estará lejos de éste genial ejemplar de la literatura contemporánea, no apto para corazones sensibles o lectores de Corin Tellado.




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